La gente se agolpo en el salón de los patriotas donde serán velados sus restos. Allí los féretros pequeños de Milagros Benítez de 15 meses y Héctor Díaz de dos años de edad, esperan a la multitud avergonzada. A los argentinos que no nos atrevemos a mirarnos. A los habitantes de este país, que lloran la vergüenza de exportar alimento suficiente para 300 millones de personas y que en un grado inadmisible de locura irracional, no pueden ver a las personas que pasan hambre todos los días a su alrededor, descargando la responsabilidad en un gobierno, sin entender que ellos mismos son los responsables absolutos de que su gobierno haga lo que hace. Si para cada argentino fuera intolerable la muerte de un niño por hambre, de seguro esto no sucedería, ya que nuestro gobierno solo refleja nuestra propia condición de haber perdido todo grado de interés en el prójimo. Y habiendo perdido la fe, ya no buscamos una solución.
En un Hospital de mala muerte, en un pueblito perdido de la provincia de misiones, yace yerto y sin vida el cadáver de un adulto que supo ser ambicioso, desconsiderado y absolutista. Que después de 8 años de gobierno y encontrándose nuestro país, en una de las situaciones más ventajosas en el contexto mundial al ser beneficiado este por la creciente demanda de alimentos a nivel internacional, No quiso, no pudo o no supo hacer el bien. Su familia discute, mientras la enfermera lava su cuerpo para el servicio mortuorio. Desde allí se escuchan los gritos de sus allegados, peleando como buitres por su increíble fortuna. Sus compañeros peronistas, están pensando en quien lo sucederá y como traer agua para su molino. Lo tuvo todo y dio muy poco. No logro darse cuenta de que de nada sirve el dinero y el poder en el cementerio. No se dio cuenta que los argentinos necesitábamos, agua potable, cloacas, nutrición infantil y educación. Que el desarrollo de un país, es solo la consecuencia de esos factores.
Por este hombre solo llora el que no lo conoció realmente.
Un chico muere cada 36 hs en misiones…. Estos niños son Sabato, Borges, Illia, Favaloro, San Martín, Y en sus cerebros yace la cura para el cáncer.
Hoy los cuerpos de Milagros y Héctor deberían estar siendo velados en el salón de los patriotas, Néstor fue un niño privilegiado que tuvo acceso a la educación y a la comida y que constituyo un gobierno que después de 8 años sigue repartiendo bolsas de comida el día de las elecciones.
Según la última Encuesta Nacional de Nutrición y Salud, Misiones es la segunda provincia con más altos índices de desnutrición crónica y bajo peso de todo el país. Posee un 55% de niños menores de dos años con anemia por deficiencia de hierro; un 84% de niños con problemas de alimentación; dos de cada diez con desnutrición severa. Uno de cada diez tiene problemas de crecimiento irreversible; un 80% carece aportes de calcio suficientes, y un 88% de los chicos no tiene cobertura médica real.
Estamos absolutamente locos. Si, no hay duda, locos, sordos y ciegos. Vivimos como sobrevivientes de una guerra que nunca existió.


