Hay un viejo cuento que dice que un escorpión deseaba cruzar un rió y como no podía nadar le pidió a una rana que lo cargara en su espalada y lo cruzara. A este pedido la rana respondió diciendo: No lo haré señor escorpión, ya que si lo subo sobre mi espalda usted me picara. Entonces el escorpión insistió diciendo: Seria una locura de mi parte, ya que si la picara a usted, yo también moriría. La rana lo pensó un instante y luego dijo: Suba usted señor escorpión, lo voy a cruzar. Cuando se encontraban en el agua la rana sintió un pinchazo y un ardor enorme en la espalda, se volvió y pudo ver como el escorpión había clavado su aguijón en el cuerpo de ella. De un grito, mientras se hundía paralizada, dijo al escorpión: Ahora moriremos los dos, ¿Por qué lo hizo señor escorpión? No pude resistirlo, esta en mi naturaleza, dijo el escorpión con el ultimo aliento.
¿Nosotros tenemos una naturaleza? ¿nos pasan cosas porque respondemos a nuestra naturaleza? ¿Podemos elegir nuestro comportamiento más allá de nuestras inclinaciones?
Si partimos de la creencia de que el mundo no es, sino que esta siendo interpretado por nosotros. Ósea que hay un mundo diferente para cada observador, porque el mundo es para ese observador lo que su sistema de creencias dice que es. Basta con tomar un americano promedio y a un africano de alguna pequeña tribu en África y solicitarles que cada uno describan el mundo, seguramente y a pesar de que existirán puntos de contacto, se pondrán de manifiesto interpretaciones diferentes de lo que el mundo es.
Una pregunta que nos libera o nos encarcela
¿Creemos que podemos transformarnos en aquello que pueda atraer a nuestra vida lo que soñamos?
Si la respuesta es no, nuestro campo de acción se hace pequeño. Y quedamos en la comodidad de la rutina y de la queja constante. En cambio, si podemos creer que podemos transformarnos en algo diferente el espacio donde podemos meter mano es mucho mayor.
¿Puede un escorpión transformarse en rana?
La pregunta de Por si, creo que es incorrecta, ya que lo que debemos preguntar es si quiere hacerlo. Friedrich Nietzsche dijo algo así como: El que tiene un para que. Encuentra un como. Este axioma es muy poderoso cuando descubrimos que el deseo y la elección es motor para la acción.
¿Para que querría el escorpión transformarse en rana?
Es algo que podríamos preguntarle al escorpión ¿no?, a mi me vasta con que declare que quiere transformarse en rana y luego sea coherente con lo que declara, ósea que sus acciones estén alineadas con esa transformación que desea. Cuando hace una declaración su identidad pública se somete a escrutinio de los que oyen. Con esto quiero decir que si una persona declara públicamente que va a dejar de fumar, esta persona compromete su palabra y con ella, su identidad publica se vera afectada, sin importar que lo logre o no.
Entonces…..
En el medioevo el ser humano era presa de una gran resignación. Había prácticamente dos posibilidades se era noble o plebeyo. El noble nunca podía cambiar su condición de noble, ya que existía la creencia de que se nacía noble por voluntad de Dios. Y el plebeyo se resignaba a su condición de tal. Esta forma de ver a la sociedad creaba una gran resignación y el estancamiento de los avances científicos y sociales. La revolución francesa trajo aparejado que todos los hombres se consideraran libres, hermanos y lo mas importante: Iguales. Esto cambio el modelo mental hasta nuestros días, el avance esta a la vista, con esto no quiero decir que la humanidad no tenga desafíos por delante, solo que en algunos aspectos hemos avanzado de manera increíble.
Según este nuevo modelo todos podemos elegir si queremos ser Escorpiones o Ranas. Humanos o inhumanos.
Ya los limites de lo que podemos y no podemos se tornan borrosos y vuelve la pregunta: ¿Queremos o no Queremos? Y ¿Cuáles precios estoy dispuesto a pagar para lograrlo…
domingo, 18 de julio de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario