lunes, 23 de febrero de 2009

El leñador

EL LEÑADOR

Había una vez un leñador que se presentó a trabajar en una maderera. El sueldo era bueno y las condiciones de trabajo mejores aún; así que el leñador se decidió a hacer un buen papel. El primer día se presentó al capatáz, quien le dio un hacha y le asignó una Zona.

El hombre entusiasmado salió al bosque a trabajar. En un solo día cortó 18 árboles. - Te felicito, - dijo el capataz, -sigue así-. Animado por las palabras del capatáz, el leñador se decidió a mejorar su propio desempeño al día siguiente y esa noche se acostó bien temprano. Por la mañana se levantó antes que nadie y se fue al bosque. A pesar de todo su empeño , no consiguió cortar más que 15 árboles. - Me debo haber cansado – pensó, y decidió acostarse con la puesta del sol. Al Amanecer se levantó y decidió batir su marca de 18 árboles.Sin embargo, ese día no llegó ni a la mitad. Al día siguiente fueron 7,luego 5 y el último día estuvo toda la tarde tratando de derribar a duras penas su segundo árbol.Inquieto por lo que pensaría el capataz, el leñador se acercó a contarle lo quele estaba pasando y a jurarle y perjurarle que él se esforzaba al límite de desfallecer.
El capataz le preguntó: -¿Cuándo afilaste tu hacha la última vez?.–¿Afilarla?, no perdí tiempo en afilarla, pues estuve muy ocupado cortando árboles.

Como se enseña o aprende mejor? El capataz deberia haberle indicado al leñador o su proceder es el correcto.

adrian chueco

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