viernes, 10 de octubre de 2008

POSIBILIDADES


Nuestro miedo más profundo es reconocer que somos inconcebiblemente poderosos.

No es nuestra oscuridad, sino nuestra luz, lo que más nos atemoriza …A medida que permitimos que nuestra luz se irradie,sin darnos cuenta, estamos permitiendo que otras personas hagan lo mismo.

Al liberarnos de nuestro propios miedos,nuestra presencia automáticamente libera a otros.

1 comentario: